Alimentación para gatos: La guía definitiva

La alimentación de tu gato es uno de los factores más importantes para su bienestar, vitalidad y longevidad. Cada vez más personas en España optan por una dieta saludable, evitando productos ultraprocesados eligiendo opciones mas naturales que respeten las necesidades de su felino.

En esta guía encontrarás todo lo que necesitas saber sobre la alimentación para gatos: cómo elegir la mejor comida natural, qué ingredientes evitar, cómo hacer la transición hacia una dieta equilibrada de manera suave y segura y como se lee las etiquetas.


Ingredientes clave en la alimentación para gatos

Proteínas de alta calidad
Estas proteínas deben provenir principalmente de músculo y órganos de alta calidad, como corazón y hígado, que aportan nutrientes esenciales y son altamente digestibles para los gatos.

Grasas saludables
Los gatos necesitan grasas de origen animal para obtener energía y para mantener el sistema nervioso, la piel y el pelaje en buen estado. Estas grasas no solo proceden de aceites añadidos —como el aceite de salmón, rico en ácidos grasos Omega-3 y Omega-6—, sino también de la propia carne. Ambas fuentes son importantes y contribuyen a una alimentación equilibrada siempre que se usen en las proporciones adecuadas.

Verduras y frutas
Aunque los gatos no necesitan carbohidratos, una pequeña cantidad de verduras puede ser beneficiosa. Verduras como calabaza o zanahoria aportan fibra natural, que mejora la digestión y favorece el tránsito intestinal. Para gatos con problemas de estreñimiento, un 3–5 % de verduras o frutas suaves (como calabaza o manzana) aporta fibra funcional sin sobrecargar la dieta con carbohidratos innecesarios.

Vitaminas y minerales naturales
Los gatos necesitan nutrientes esenciales para mantenerse sanos, activos y con un sistema inmunitario fuerte. Entre los más importantes se encuentran:

  • Taurina: un aminoácido esencial que los gatos no pueden sintetizar en cantidades suficientes y debe estar en su comida. Es fundamental para la salud ocular, cardíaca y del sistema nervioso. La falta de taurina puede causar problemas graves, como degeneración de la retina o enfermedades cardíacas. Un gato necesita consumir entre 50 y 100 mg de taurina por cada kilogramo de peso corporal al día.
  • Vitamina E: un antioxidante que protege las células del daño de los radicales libres, favorece la salud de la piel y del pelaje, y refuerza el sistema inmunitario.
  • Vitamina D: esencial para absorber y regular el calcio y el fósforo, mantiene huesos y dientes fuertes y es clave para la función muscular y el sistema nervioso. Los gatos no sintetizan suficiente vitamina D a través del sol, por lo que debe provenir de su alimentación.
  • Vitaminas del grupo B (B1, B2, B6, B12, niacina, ácido fólico): intervienen en el metabolismo energético, ayudando a transformar los nutrientes en energía, y son cruciales para la función cerebral, salud digestiva y producción de glóbulos rojos.
  • Minerales esenciales: calcio, fósforo, magnesio y zinc son indispensables para huesos y dientes fuertes, correcta contracción muscular, funcionamiento de órganos vitales y equilibrio general del organismo.

Sobre los aceites en la dieta felina

No todos los aceites son adecuados para los gatos. Los felinos tienen necesidades muy específicas de ácidos grasos y no pueden convertir eficientemente los ácidos grasos de origen vegetal en Omega-3 de cadena larga (DHA y EPA), esenciales para el cerebro, los ojos, el corazón y la piel.

Por eso, los aceites vegetales como los de girasol y lino no son recomendables: no aportan los Omega-3 que necesitan y, si se consumen en exceso, pueden causar inflamación o problemas digestivos por un desequilibrio entre Omega-6 y Omega-3.

En cambio, los aceites de origen animal, como el de salmón, contienen DHA y EPA directamente, que tu gato puede usar sin depender de conversiones metabólicas que su organismo no puede realizar. Esto ayuda a mantener un pelaje brillante, una piel sana, un sistema inmunitario fuerte y un desarrollo óptimo del sistema nervioso.

Una excepción especial entre los aceites vegetales es el aceite de algas, que también aporta DHA y EPA de forma directa. Es útil para gatos con alergia a pescado, en dietas de exclusión, o en gatos con sensibilidad digestiva. A diferencia de los aceites vegetales, el DHA y EPA del aceite de algas se aprovecha directamente, cubriendo sus necesidades sin conversiones.


¿Pienso seco o comida húmeda?

El gato como carnívoro estricto: ¿qué implica?

Los gatos han evolucionado como cazadores que se alimentan principalmente de presas pequeñas, como ratones, aves e insectos. Estos alimentos están compuestos aproximadamente por:

  • 65–80% de agua
  • 55–65% de proteínas (en la materia seca*)
  • 15–30% de grasas (en la materia seca)
  • <10% de carbohidratos – NfE (en la materia seca)

Esto nos dice claramente que su fisiología no está diseñada para procesar grandes cantidades de cereales o azúcares. A diferencia de los perros, cuyo tracto digestivo ha evolucionado, el de los gatos no ha cambiado sustancialmente a pesar de convivir con los humanos.

*La materia seca representa el contenido nutritivo de un alimento después de eliminar toda el agua. Es un dato muy útil para comparar distintos tipos de alimento que tienen niveles de humedad diferentes, ya que permite evaluar su aporte real de nutrientes de manera uniforme.

Un sistema digestivo corto y eficiente

Otro aspecto clave es la longitud de su tracto digestivo. El intestino de un gato es mucho más corto proporcionalmente que el de un omnívoro o herbívoro – la relación entre la longitud del intestino y la del cuerpo es de aproximadamente 3:1, en comparación con 6:1 en los humanos y hasta 24:1 en herbívoros. Está adaptado para digerir proteínas y grasas animales de forma eficiente y rápida, no hidratos de carbono complejos como los que encontramos en el maíz, trigo o soja. Por eso, estos ingredientes no solo son innecesarios, sino que pueden causar problemas de digestión y en su equilibrio metabólico.

Las necesidades hídricas del gato

Una gato promedio necesita alrededor de 50 ml de agua por kg de peso corporal, lo que equivale a unos 250 ml diarios en un gato de 5 kg.

Una presa natural (como un ratón) contiene un 65–80% de agua. Una dieta de carne fresca mantiene la hidratación de manera natural.

El pienso seco solo contiene alrededor de un 10 % de humedad, por lo que el gato tendría que cubrir sus necesidades de hidratación bebiendo. Esto es totalmente irrealista para un animal que, desde el punto de vista evolutivo, no tiene la necesidad de beber grandes cantidades de líquido.

¿Por qué existe el pienso seco?

La idea de vender alimento para mascotas es relativamente reciente. Antes, los gatos se alimentaban principalmente de lo que cazaban o de los restos que les proporcionaban los humanos. La industria comercial de alimentos para mascotas comenzó en 1860 con la invención del primer “dog biscuit” por James Spratt en Inglaterra. Más tarde, la oferta se amplió con la introducción de comida húmeda enlatada.

Durante la Segunda Guerra Mundial, el metal se racionó y los alimentos enlatados para mascotas se consideraron “no esenciales”. Como resultado, la producción se desplazó hacia el pienso seco, que podía conservarse durante largos periodos sin necesidad de latas. En 1946, el pienso seco representaba el 85 % del mercado de alimentos para mascotas.

Hoy en día, el pienso seco sigue utilizándose por su comodidad: casi no huele, es barato y comodo. Es un producto diseñado para las necesidades humanas, no para las del gato.

¿Limpia el pienso seco los dientes del gato?

Este es uno de los mitos más difundidos. Los gatos casi no mastican el pienso: gracias a su dentadura afilada y su voracidad natural, muchas croquetas se tragan casi enteras. Las croquetas comerciales son pequeñas, blandas al morder y se rompen rápido. No generan fricción dental.

Para la higiene bucal existen métodos mejores, como:

  • Alimentar con huesos carnosos crudos (en dietas BARF)
  • Cepillo y pasta dental específica
  • Algas (pero cuidado por el yodo)
  • Enjuague dental
  • Palitos de matatabi

¿Por qué el pienso seco no es una comida apropiada?

  • Falta de humedad: El pienso contiene un 8–10% de humedad.
  • Exceso de carbohidratos: Aunque los gatos no los necesitan, muchos piensos contienen 30–50% de carbohidratos (maíz, trigo, arroz), usados como aglutinantes.
  • Proteínas de baja calidad: Muchas veces, las proteínas no provienen de carne, sino de subproductos (colas, piel, plumas, cartílago) o incluso proteína vegetal.
  • Alta densidad calórica: El pienso es muy concentrado. Una pequeña cantidad puede aportar muchas calorías, lo que confunde al gato y al dueño y puede provocar sobrepeso si no se mide con precisión.
  • Proceso de fabricación largo e intensivo

Siempre es preferible ofrecer comida húmeda, porque ofrece muchos beneficios:

  • Hidratación extra: la comida húmeda contiene entre ca. 65-80% de humedad y ayuda a mantenerlos hidratados.
  • Más cercana a su alimentación natural: rica en carne fresca, grasas y proteínas animales.
  • Control de peso: su mayor contenido en agua y menor densidad calórica ayuda a mantener un peso saludable.
  • Reducción de bolas de pelo: la humedad facilita el tránsito intestinal.
  • Prevención de problemas urinarios: ayuda a mantener un tracto urinario sano y reduce el riesgo de enfermedades renales.
  • Producción menos invasiva que conserva mejor los nutrientes – la carne y los ingredientes se cocinan sellados dentro de la lata a temperaturas moderadas
  • No requieren conservantes, porque el envasado al vacío hace de barrera.

Comparemos los valores nutricionales de un pienso seco de buena calidad con los de una comida húmeda de calidad y con nuestra presa silvestre del principio:

TipoHumedadProteína en materia secaGrasas en materia secaCarbohidratos en materia seca (NfE)
Comida Húmeda78,5%56%26%5,71%
Pienso Seco7%41%21%24,8%
Presa Silvestre65-80%55-65%15-30%<10%

A un gato sano no es necesario privarlo por completo del pienso seco; lo esencial es controlar la dosis y mantener un equilibrio con la comida húmeda que recibe. El pienso seco puede ofrecerse como premio o recompensa especial, por ejemplo en juegos de olfato, de manera similar a cómo los humanos disfrutamos de los dulces con moderación. Para estas ocasiones también son excelentes alternativas la carne deshidratada o los snacks liofilizados, que combinan sabor y textura de manera natural. Si decides ofrecer pienso seco, asegúrate de que contenga al menos un 70 % de carne de alta calidad.


BARF y comida casera: una alimentación fresca y basada en ingredientes naturales

Además de la comida húmeda y el pienso, existe otra forma de alimentar a los gatos que muchas personas están descubriendo: el BARF y la comida casera cocinada. BARF (Biologically Appropriate Raw Food) se basa en ofrecer alimentos crudos y frescos —carne, órganos, huesos carnosos y una pequeña proporción de fibra— con el objetivo de imitar la composición de una presa natural. La comida casera cocinada sigue la misma idea, pero los ingredientes se cocinan ligeramente para quienes prefieren evitar el crudo. Estas opciones permiten saber exactamente qué está comiendo el gato. Por este motivo, suelen ser una opción especialmente interesante para gatos con alergias o intolerancias, ya que es posible controlar cada ingrediente con total precisión y excluir aquello que no toleren bien.

Sin embargo, al igual que las presas proporcionan proporciones específicas de músculo, órganos, grasa, minerales y humedad, una dieta casera también debe estar cuidadosamente equilibrada para cubrir todos los nutrientes esenciales que necesita un gato. Esto incluye aminoácidos como la taurina, minerales como el calcio y el fósforo, vitaminas, ácidos grasos y otros micronutrientes que deben estar presentes en cantidades muy precisas. Preparar estas recetas sin una formulación adecuada puede llevar fácilmente a excesos o carencias nutricionales con consecuencias de salud a largo plazo. Por eso, si se desea alimentar a un gato con BARF o con comida casera cocinada, es muy recomendable hacerlo siguiendo recetas elaboradas o revisadas por un veterinario o por un especialista en nutrición felina, que aseguren un aporte completo y adaptado a su fisiología. Cuando se formula correctamente, este tipo de alimentación puede ser una gran opción.


Cómo hacer la transición a una alimentación más natural

Cambiar la comida de un gato requiere paciencia. Son animales de hábitos, y los cambios bruscos pueden generar rechazo.

Método recomendado:

  • Mezcla poco a poco el nuevo alimento con el antiguo durante 7–14 días.
  • Si cambias de seco a húmedo, hazlo gradualmente.
  • Ofrece pequeñas recompensas con el nuevo alimento.
  • Mantén la calma: algunos gatos tardan varias semanas en adaptarse.

Cambio de pienso seco a comida húmeda:

Si tu gato es un auténtico fanático del pienso seco, convencerlo de probar comida húmeda puede ser todo un reto. A muchos gatos no les gusta la textura o el aroma del alimento húmedo, simplemente porque no están acostumbrados.

Método paso a paso:

  1. Empieza humedeciendo ligeramente el pienso seco. Añade una pequeña cantidad de agua tibia al alimento habitual. Si tu gato lo acepta, aumenta gradualmente la cantidad de agua día tras día.
    Este proceso puede tardar varias semanas, y a veces solo puedes añadir una cucharadita más de agua al día sin que tu gato rechace la comida. Sí, requiere paciencia… ¡pero vale la pena!
  2. Cuando el pienso tenga una textura similar a la de la comida húmeda, comienza a mezclar una pequeña cantidad de alimento húmedo con el pienso.
    • Usa siempre una sola variedad de comida húmeda al principio.
    • Cuando tu gato acepte una marca o sabor, te resultará mucho más fácil introducir otros.
  3. Aumenta gradualmente; si el olor o sabor predominan demasiado, el gato puede rechazar la mezcla.
Si esto sucede, puedes probar:
  • Ofrécesela con la mano.
  • Añade un topping natural, como trocitos de snack liofilizado; también encuentras unos toppings en nuestra tienda online
  • Si no funciona, reduce la cantidad de comida húmeda y vuelve a intentarlo más adelante.

Cómo leer las etiquetas de la comida de gatos

Saber interpretar las etiquetas es fundamental:

La etiqueta de un alimento para gatos no es solo un requisito legal: es la principal herramienta que tienes para evaluar la calidad real del producto. Especialmente en la era del marketing pet-friendly, frases como “natural”, “alto en proteínas” o “receta inspirada en la naturaleza” pueden distraer. Lo importante es lo que hay en la lista de ingredientes y en la composición analítica. Los gatos son carnívoros estrictos: su fisiología requiere proteínas animales y nutrientes concretos que no se obtienen de forma equivalente a partir de ingredientes vegetales. Por eso una lectura crítica y profunda del etiquetado te permite elegir mejor y evitar sorpresas en la salud y digestibilidad de tu felino.

Orden en la lista de ingredientes: lo que significa el primer puesto:

Las etiquetas suelen listar los ingredientes por orden decreciente de peso en el momento de la elaboración. Eso significa que el primer ingrediente es el que más hay.

Subproductos animales — qué son y cuándo son deseados

“Subproductos animales” es un término amplio en la industria de alimentos para mascotas que engloba todas las partes del animal que no son estrictamente músculo, pero que son comestibles. En la naturaleza, los gatos consumen su presa entera — incluyendo vísceras, piel, plumas o pequeños huesos — por lo que muchas de estas partes forman parte de su dieta natural y pueden aportar nutrientes valiosos.

La diferencia está en qué se utiliza y en qué proporción, algo que en los alimentos comerciales no siempre se especifica de forma clara.

Cuando los subproductos se detallan con precisión (por ejemplo, hígado, corazón, riñón, pulmón o estómago), suelen ser ingredientes de excelente calidad nutricional. El hígado es rico en vitamina A natural, el corazón aporta taurina, y otros órganos contribuyen con minerales, vitaminas y aminoácidos esenciales. Estos subproductos claramente identificados no solo son aceptables, sino son parte de una buena alimentación felina.

Cuando el etiquetado habla simplemente de “subproductos animales” sin especificar cuáles ni en qué cantidad, es imposible saber si se trata de partes nutritivas o de restos con poco valor, como plumas en proporciones elevadas o tejidos conectivos de baja digestibilidad. Aunque algunos de estos elementos formen parte de una presa natural, en la industria pueden usarse en cantidades desproporcionadas o como relleno, reduciendo así la calidad nutricional del alimento.

No evites los subproductos animales en general — evita la falta de información. Los alimentos de alta calidad incluirán subproductos como hígado, corazón o pulmones y los declararán de forma clara. Esto indica transparencia y compromiso con una formulación adaptada a las necesidades reales de tu gato.

Diferencias en ingredientes cárnicos en pienso seco

1. Carne fresca

La carne fresca se refiere a la carne real del animal antes de cualquier proceso de deshidratación o cocción. Aunque en el etiquetado aparezca como primer ingrediente, su porcentaje en el producto final puede reducirse significativamente tras el secado (aproximadamente 1/3 o 1/4 de la cantidad inicial), lo que hace que la cifra indicada en la etiqueta pueda dar una impresión inflada. Aun así, es un ingrediente de alta calidad.

2. Carne deshidratada

La carne deshidratada (por ejemplo, pechuga de pollo deshidratada) es una excelente opción para pienso seco. En este caso, la carne ya ha perdido agua, por lo que el porcentaje indicado en el etiquetado corresponde al contenido real en el producto final. Es altamente digestible y conserva un buen valor biológico.

3. Harina de carne

La harina de carne (por ejemplo harina de carne de pollo) consiste en carne deshidratada y molida, sin incluir vísceras ni restos no comestibles. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el procesamiento industrial puede destruir algunos nutrientes sensibles, por lo que su valor biológico puede ser menor que en carne fresca o deshidratada.

4. Harina (por ejemplo harina de pollo)

Esta denominación es una de las menos transparentes. La harina de pollo puede incluir cualquier parte del pollo, desde carne y piel hasta huesos, órganos y restos de bajo valor como picos, patas, garras o plumas. Aunque técnicamente son proteínas, su valor nutricional es mucho más bajo que el del músculo o vísceras seleccionadas, y no podemos saber exactamente qué proporción corresponde a cada componente si el fabricante no lo especifica.

5. Proteínas animales

Este término es aún más genérico. La “proteína de pollo” se obtiene al extraer proteína mediante presión o hidrólisis, pero no especifica qué partes del ave se han utilizado. Puede incluir plumas hidrolizadas u otras partes no deseadas, que aunque cuentan como proteína, son de bajo valor biológico para un gato y difícilmente aprovechables a nivel nutricional.

6. Trucos comunes en el etiquetado de piensos secos

Algunos fabricantes dividen los cereales para que la carne aparezca en primer lugar. Ejemplo: “Carne de pollo, trigo, grasa de ave, salvado de trigo, …, harina de trigo…” Si se sumaran todas las partes de trigo, este ocuparía el primer puesto en la lista, a pesar de que la carne se menciona primero. Esto puede dar la falsa impresión de un alto contenido de carne.

Ingredientes vegetales: maíz, gluten de maíz, y extractos de proteína vegetal

Los gatos son carnívoros: su fisiología no convierte las proteínas vegetales en equivalentes a las proteínas animales. Sin embargo, en la industria se usan ingredientes vegetales por varias razones:

Maíz, trigo, gluten de maíz: etc. son fuentes baratas de proteína vegetal. Suben el porcentaje de proteína en el análisis pero no aportan la misma calidad biológica ni los aminoácidos esenciales que el músculo animal. Pueden ser utilizados para “mejorar” la cifra de proteína en la etiqueta sin mejorar la nutrición real.

Extractos de proteína vegetal (soja, guisante, proteína hidrolizada): sirven para aumentar el contenido proteico y como aglutinantes, pero los gatos los digieren peor.

Consecuencias: Menor valor biológico de la proteína → el gato necesita comer más para cubrir necesidades → más heces, peor absorción. Posible aumento de alergias/intolerancias en animales sensibles. En gatos con necesidades especiales (enfermedad renal, digestiva o alergias) pueden ser problemáticos.

Subproductos vegetales: qué son y por qué generan dudas

Subproductos vegetales engloba residuos y derivados de la industria agrícola: cáscaras, pulpas, salvados, etc. Pueden aportar fibra y volumen pero con poca densidad nutritiva para un carnívoro.

En pequeñas cantidades y bien especificados (ej. “calabaza”, “puré de manzana”), pueden aportar fibra digestiva útil. Si la etiqueta usa términos vagos como “subproductos vegetales” sin detallar, puede ocultar rellenos de bajo coste.

Para gatos, la regla práctica: unas pequeñas cantidades concretas de vegetales de fácil digestión están bien (3–5 %), pero los alimentos que basan sus ingredientes en vegetales no son adecuados.

¿Qué es el caldo en la comida húmeda para gatos?

Durante la cocción de carne y órganos se libera agua y grasa de la propia carne, formando un caldo natural y nutritivo, rico en colágeno, aromas y nutrientes. Este caldo no solo aporta sabor y jugosidad, sino que también aumenta el contenido de humedad del alimento, lo cual es esencial para la hidratación del gato.

Dependiendo de la marca y su política de transparencia, el caldo puede:

Declararse por separado, por ejemplo: “Carne, pulmón, corazón, hígado y riñones de vacuno 70 %, caldo de vacuno 29 %, cáscara de huevo deshidratada 0,5 %, minerales 0,5 %.”

Incluirse dentro del porcentaje total de carne, como en este ejemplo: “97,0 % ternera (30 % carne de ternera, 30 % corazón, 20 % hígado, 20 % pulmón), 2 % calabaza, 1 % minerales.”

Todos los alimentos húmedos contienen caldo, aunque no se declare.

El caldo es natural y nutritivo, pero incluirlo en el total sin especificar puede inflar visualmente el porcentaje de carne sólida (un contenido de carne del 97 % suena mejor que un 70 %, no?). Por eso, cuando se declara por separado, permite evaluar la proporción real de carne en el alimento, lo cual es una señal de transparencia.

¿Para qué se utilizan los aglutinantes?

Los aglutinantes son sustancias añadidas a los alimentos para mejorar la textura, cohesión y estabilidad del producto. Sin aglutinantes, el alimento húmedo se convertiría en un grumo compacto de carne en su propio jugo.

Tipos de aglutinantes:

Naturales: Harina de algarroba, agar-agar, harina de guar, goma cassia – entre otros. Además de dar consistencia, algunos aportan fibra soluble. Cabe destacar que ciertos aglutinantes naturales no requieren declaración obligatoria.

Sintéticos: gomas o espesantes químicos, a veces indicados con códigos E. Se usan para lograr una textura uniforme de manera rápida y controlada.

La mayoría de los alimentos comerciales incluyen algún tipo de aglutinante, incluso si la etiqueta indica sin aglutinantes sintéticos.

La presencia de aglutinantes naturales no es necesariamente negativa: cumplen una función técnica y normalmente solo se encuentran en un porcentaje muy pequeño. La mayoría de los gatos no tienen problemas con ellos y los toleran bien.

Sin embargo, hay una pequeña proporción de gatos que son intolerantes a determinados aglutinantes. En este caso, vale la pena preguntar a los fabricantes qué sustancia contiene el producto, si no está declarada, y cambiar de alimento si es necesario. También hay algunas variedades y marcas que prescinden por completo de su uso, como TastyCat Terrine o STRAYZ.

Ejemplos prácticos de interpretación

Ejemplo de buena calidad:

71 % cordero (carne, corazón, hígado, pulmón, riñón, callo), 28 % caldo de cordero, 0,5 % cáscara de huevo deshidratada, 0,5 % minerales. Sé exactamente qué animal y qué partes del mismo se han procesado. Sé el porcentaje total de carne. La declaración es completa, es decir, si sumo todo, obtengo el 100 %. Se podría mejorar indicando la proporción exacta de carne muscular y órganos.

¿Por qué los fabricantes a menudo no indican la proporción exacta? Por lo general, esto se debe a razones prácticas: sin datos porcentuales exactos, se tiene más flexibilidad en cuanto a la cantidad y se puede variar ligeramente en función de la disponibilidad. Además, si se proporcionan datos exactos, se exponen a críticas cuando se producen fluctuaciones naturales. Por ejemplo, si se indica un 15 % de corazón, debe contener un 15 % de corazón, ni más ni menos. Otra razón es que no se quiere que se robe la receta. El desarrollo de una buena comida para gatos suele llevar mucho tiempo y es muy frustrante que te roben la composición.

Ejemplo de baja calidad:

Carne y subproductos animales (incluido 4% conejo), extractos de proteínas vegetales, pescado y subproductos del pescado, minerales, azúcares -> No sé exactamente qué animales y qué partes de ellos se procesan, ni conozco el porcentaje total de carne. Se utilizan extractos de proteínas vegetales para aumentar el contenido proteico y, además, se añade azúcar innecesariamente. Si sumo todo, no obtengo el 100 %.

El mito del 4 % de contenido en carne: para que los fabricantes puedan indicar en el envase que la comida contiene conejo (u otro animal), la proporción debe ser de al menos un 4 %. Por eso se indica así. Esto no significa que contenga solo un 4 % de carne en total ni que solo contenga conejo (o que ese 4 % sea carne de conejo, puede ser cualquier parte). Con esta indicación, no sabemos qué estamos alimentando realmente y qué entiende el fabricante por subproductos animales. Esta declaración permite al fabricante adaptar su receta a las condiciones del mercado y reaccionar ante las fluctuaciones en los precios de las materias primas. De este modo, la composición puede variar completamente de un lote a otro (hoy el cerdo es barato, mañana el pollo).

Composición analítica orientativa para comida húmeda:

  • Proteínas: mínimo 8 %
  • Grasas: 4–7 % (para gatos sanos y sin problemas de sobrepeso un porcentaje mayor no suele ser un problema)
  • Cenizas brutas: 1,5–2 %
  • Fibra bruta: <1 %
  • Humedad: mínimo 65 %
  • Taurina: ≥1000 mg/kg
  • Relación calcio/fósforo: 1,1:1 a 1,5:1
  • Contenido de NfE en la materia seca: menos de 10%

Para los gatos con problemas de salud pueden aplicarse otros valores, que deben consultarse con el veterinario.


Diferencia entre alimento completo y complementario

A la hora de elegir la comida de tu gato, es fundamental entender la diferencia entre un alimento completo y uno complementario.

El alimento completo contiene todos los nutrientes, vitaminas y minerales esenciales que tu gato necesita para mantenerse sano, por lo que puede servirse como dieta única.

En cambio, el alimento complementario está pensado para variar la dieta o como premio ocasional, ya que no aporta todos los nutrientes necesarios de forma equilibrada.

Por lo tanto, si decides ofrecer complementos alimenticios, asegúrate de que la mayor parte sea comida completa para garantizar una nutrición adecuada y evitar síntomas de deficiencia.

Pero al final ninguna comida es perfecta – combinar varias marcas de comida completa de calidad ayuda a mantener una nutrición equilibrada y completa.


Transparencia y marcas de confianza en la alimentación para gatos

Elige marcas que detallen ingredientes y porcentajes. Las recetas monoproteicas son ideales para gatos con digestión sensible o alergias.

Recuerda: muchas marcas populares tienen buena reputación por marketing, no por la calidad real de sus ingredientes. La mayoría de piensos y latas de supermercado tampoco cumplen con las necesidades nutricionales de un gato.

Ofrecer una alimentación saludable y adaptada a sus necesidades es una de las mejores decisiones que puedes tomar. Mejorarás su calidad de vida y su bienestar a largo plazo.

En nuestra tienda online encontrarás comida humeda y monoproteica de marcas seleccionadas, como TastyCat, STRAYZ y Sandras Schmankerl elaboradas para una nutrición adecuada y equilibrada de tu gato.

Compartir en:

Articulos relacionados